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Primeros pasos para una víctima de corrupción.

Cuando una persona es víctima de las consecuencias de un delito, debe saber ¿qué tipo de víctima es? Ninguna fuente por sí misma describe la situación definitiva de la victimización en la sociedad que usted vive, dado que nadie ha detallado con rigor las fases y etapas a las que uno/a queda expuesto/a, dado que cada expediente tiene una metodología diferente.

Por lo tanto, debe hacer un esfuerzo por usted mismo/a, para hacérselo comprender a los demás. Compare su realidad con los casos de corrupción de otras víctimas que ya se han dado.

Un testimonio de “corrupción” sin haber denunciado aun, lo primero que debería hacer es conocer la “percepción” que tiene de la realidad. Lo que llamamos “hacer un self“. O sea; qué he vivido; cómo y por qué he llegado hasta esa situación; pasando a; cómo lo ven y me ven los demás frente a los hechos, antes de interponer una denuncia y por consiguiente convertirse en la victima de corrupción.

Para obtener una conclusión hay que describir el acontecimiento; visto, (leído), oído, hablado, presenciado, por uno mismo, e intentar analizar cuales han sido las “causas” que le han llevado hasta ese momento, y ver como lo ven y entienden los demás. Y sobre todo contrastar opiniones sin afirmar acontecimientos.

La prudencia en estos casos es el “Firewall” de protección, ante cualquier acto inesperado frente a cualquier persona. ¡Actívela!

El inicio.

No sabemos si usted solo ha sido testimonio o ha presentado cargos en una denuncia. O si por el contrario usted es una de esas personas que conviven con el denunciante y termina padeciendo la culpabilidad autoimpuesta por una situación desbordada e ineficaz procesalmente con la propia víctima de corrupción. Un compañero/a, o su pareja, también es víctima de una injusticia que le ha sido interpuesta, por el abuso del poder y el orden, debido a una injusta incomprensión social y compromiso judicial, que no ha sido eficaz en su momento con usted.

Aquí lo que pretendemos (dada la experiencia) es dar unos apuntes. Pero como siempre hay que matizar que cada “víctima” puede ampliarlos o reducirlos según su conveniencia y/o convivencia; personalidad de la víctima; reacción familiar y el medio social.

  1. Víctima

    1 nudo en la garganta. Por Viccor

     

    Si te encuentras sumergido en un conflicto de tipo M (moderado: eres testimonio de un acontecimiento inusual y supuesto punible), seguro que durante casi todo el día pensarás en el.

    Lo más sensato por tu parte sería dedicar más tiempo a otras cuestiones que no te hagan pensar tanto en esa situación. De esta manera sufrirás menos las posibles consecuencias psicológicas que pueden incidir en afecciones mayores con el tiempo. Sabemos que esto no es fácil, pero deberías combatir el estrés y algunas cuestiones más como; la conmoción situacional, el desequilibrio emocional, la incredulidad social, la paralización y negación a la realidad cotidiana, sentimientos de soledad, angustia, soledad, depresión, etc.

    Todo eso solo es una premisa histórica que una víctima de la corrupción va pasando por diferentes modalidades de actuación frente a un mismo proceso.

    Evita la obsesión. Rodéate de personas que llamen tu atención por lo menos unas horas al día. Pero… no te rodees de cualquiera.
    Las víctimas de corrupción si no concluyen sus “objetivos” con el tiempo pueden presentar “reacciones crónicas retardadas”.

  2. Antes de buscar ayuda legal en el ámbito jurídico y/o policial, intenta resolver estas cuestiones socialmente:

    a) Observación; Analiza el contenido empírico que debes exponer. Debe basarse en la realidad no en suposiciones que has vivido. Los delitos se tipifican por sucesos demostrables. ¿Conoces la tipificación delictiva? Busca información sobre si lo que has presenciado es delictivo y se puede demostrar con hechos y no con argumentos y palabras. Recuerda, que éticamente lo incorrecto y lo moral no es condenatorio, si no deja un registro “real” sobre una conducta delictiva y penada como tal, tu lucha será en balde. 

    Aunque tus valores sociales observen conductas desviadas, si no hay “pruebas” solo son indicios y estos no son resolutivos para una sentencia. Además procura registrar el mayor numero de información posible sin ponerla “a priori” en manos de nadie. Y si lo haces, ten en cuenta que la persona en la que confías puede actuar como menos lo esperas. Comprobado!

    b) Causalidades; El objeto que decide el destino de la causa que vives, es el delito y el delincuente. El craso error que cometemos todas las víctimas de corrupción! es tratar todo por igual. En la corrupción siempre hay alguien que dirige; otro ejecuta, y algunos intervienen. No todos te llevarán al mismo objetivo. La autoría “criminal” decidirá el éxito de la posible condenatoria en grupo o individual. Si prevés un delito puede que sea una cadena sistemática de una organización criminal, por lo tanto, puede que solo des con algunos de los operarios “secundarios” que tramitan gestiones delictivas para los verdaderos delincuentes. Por lo tanto; te puedes convertir en una “víctima de corrupción” que no conoce a su oponente, y eso enfatiza un mayor riesgo para tu seguridad y éxito procesal.

    c) Verificación; Si puedes acceder a contrarrestar documentación oficial, debes tener presente que existen leyes contradictorias a ciertas acciones que uno mismo puede emplear. Como la famosa protección de datos. Puedes encargar una investigación privada, (si te lo puedes permitir), y/o recurrir a amistades que puedan ayudarte a fortalecer tus argumentos denunciables. Posteriormente y sobre toda garantía debes denunciar la causa en las dependencias que más fiabilidad te produzca. Sean cuerpos de policías nacionales, o policia comunitaria o regional, y/o la fiscalía, o juzgado ordinario.

    ¿Qué debes tener en cuenta? En principio este factor debe ser una cuestión individual. Cada uno recurre donde más seguro se siente. Pero es importante que tenga presente que si está denunciando un foco de corrupción en un punto localizado a veces las investigaciones no se suceden como debieren por “interferencias” impredecibles e indetectables en los delitos que se denuncian, y que lamentablemente terminan archivando la causa. Una sugerencia es acudir a otra localidad o inclusive provincia. Pero si decide hacerlo en la misma ubicación de su residencia prevenga que la corrupción en ocasiones tiene “contactos” en todas partes. Por eso coexiste con la legalidad.

    Prudencialmente y una vez realizada la denuncia dependerá de usted ratificarla o no. ¡El exito para que las cosas salgan bien y se haga justicia, no depende de usted!

    Un consejo: evite los protagonismos y no quiera saber más del delito que el propio sistema. Hay cuestiones que a la sociedad se le escapa por desconocimiento expreso. Si por casualidad se abre una brecha en un caso de corrupción, tenga presente que el rumbo de su vida cambiará. Debe estar preparado. Y frente a las acciones corruptas nadie lo está.

Puntuación: 3.5 de 5.