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¿Qué pasa con los abogados y la Corrupción?

La carrera de Derecho es una de las carreras universitarias más difundida en nuestro país. No es de extrañar debido a que vivimos en un Estado Social Demócrata de Derecho cuyo poder originario se apoya en el poder Judicial independientemente de los poderes Legislativos y los Ejecutivos. Y gracias a este poder independiente la seguridad estatal puede redimirse de la tiranía que emplean algunos frente a las injusticias y las aberraciones legales que en ocasiones el pueblo del Estado sufre. O por lo menos eso se espera.

El poder para efectuar cambios en la Constitución Española, lo tiene el pueblo.

Antes de hablar de los abogados, vamos a iniciar este apartado desde arriba del todo. Por la supralegalidad.  Bien es cierto que la Constitución formalmente hablando es la Ley de las leyes hablando en un sentido material. Y esto hay que matizarlo. Objetivamente no puede anteceder al fenómeno juzgado, pero si, a su forma. O sea, dentro de la Constitución hay unos Derechos Fundamentales que amparan a la supralegalidad del ciudadano y su derecho por ejemplo a una tutela judicial, (CE , art. 24.1)

1. Todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los Jueces y Tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos sin que en ningún caso pueda producirse indefensión

2. Asimismo, todos tienen derecho al Juez ordinario predeterminado por la ley, a la defensa y asistencia de letrado, a ser informados de la acusación formulada contra ellos, a un proceso público sin dilaciones indebidas y con todas las garantías, a utilizar los medios de prueba pertinentes para su defensa, a no declarar contra sí mismos, a no confesarse culpables y a la presunción de inocencia.

La ley regulará los casos en que, por razón de parentesco y secreto profesional, no se estará obligado a declarar sobre hechos presuntamente delictivos.

AbogadosLa constitución “obliga” al sistema judicial implantando en nuestro estado, a ejercer el derecho fundamental de ejemplarizar un proceso judicial. Que esto no significa que “en algunas realidades” -cuando hablamos de corrupción-, se ejerza o se fomenten las buenas prácticas entre abogados, fiscales y jueces. Aunque no todos fomenten esas prácticas, creemos que no está de más mencionarlo. Recuerde esto: “A veces las leyes, no hacen justicia”.

Continuamos con la aplicación de las leyes para interponer denuncias en España. Digamos que la ley de leyes; la Constitución, a marcado la directriz del camino hacía una vía jurídica. Pero las denuncias no se inician por esa vía constitucional, dado que nuestro conocimiento se debe denunciar a través de los órganos judiciales ordinarios. Los cuales trabajan con el derecho positivo, leyes penales, civiles, etc. Por lo tanto, ¿qué tipos de leyes debemos conocer para establecer nuestros derechos y denunciar con todas las de la ley? Las constitucionales.

En general las denuncias de “corrupción” suelen interponerse en la Fiscalía. La tipología por las que se rige un fiscal preferentemente, o inicialmente, son las leyes de enjuiciamiento criminal. (LECrim) En las mencionadas leyes, la denuncia se encuentra regulada en el Título I, del Libro II de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (Art. 259269 ,LECrim). Las acciones o manifestación por parte de una persona que sienta la “imperiosa necesidad” de poner en conocimiento a la autoría judicial o policial una serie de hechos o una comisión de acciones delictivas; tales derechos quedan amparados en los mencionados artículos. Y es conveniente conocerlos así como apoyarse en ellos para ejecutar la acción escrita. Téngalo presente antes de visitar abogados.

(Aunque habría que matizar entre querella y denuncia. Las denuncias son hechos posiblemente imputables sin tipificar, y la querella si lleva un registro de artículos, acompañando la descripción.)

Ahora tenemos dos tipos de leyes diferentes que nos “avalan” frente a nuestra responsabilidad civil de interponer una denuncia. Cuando el trato del ciudadano es directo con el Ministerio Público, (o sea funcionario) existen leyes más específicas en el código penal que se vinculan específicamente a revestir estos hechos delictivos. En tal caso debe leer en profundidad la LECrim, o si lo prefiere y como es lo habitual, dirigirse a abogados especialistas en los delitos detectados.

Estos conocimientos son imprescindibles para el testigo o testimonio denunciante. Porque sus actos individuales deben ser respaldados en todo momento por el sistema mientras este no le falle, y por una serie de sujetos colaterales. Y aquí es donde surge un problema del cual no hablaremos en éste artículo.

Buscando ayuda y pruebas para la denuncia.

Si recurrimos a pedir ayuda en un entorno laboral, podemos encontrarnos con “la omisión” del compañero de trabajo. Sin extenderme demasiado; un denunciante de corrupción sufre inicialmente el desapego de sus compañeros porque estos tienen miedo a la pérdida laboral. Y eso es omisión al deber. Según como lo miremos. Pero no profundizaré.

Conocidos nuestros derechos y llegando inclusive a memorizar todos o casi todos los párrafos del tomo, es cuando usted obtendrá su mejor defensa en cuanto a las obligaciones judiciales individuales antes de visitar a sus abogados. Porque por lo general, no obtendrá el mismo resultado de amparo incluso conociendo la ley, y empleándola debidamente en la sociedad por y para ayudar a denunciar una causa que también perjudica a sus conciudadanos. Paradójico, pero una realidad.

¡Ahora vamos a girar un poco más la tuerca!

Cuando recurre a sus abogados para buscar soluciones a los problemas que usted a detectado, inicialmente esto es un grave error. Y ustedes dirán: ¿Cómo va a ser un error?

Me remito a los casos de corrupción.

Un abogado es experto en el campo del derecho y su especialidad “tipificando los delitos” y empleando las leyes para implantar las acciones de defensa o acusación basándose en una realidad fáctica y social estipulada en códigos de leyes y normas establecidas. Pero eso no significa que sea el experto que se necesita inicialmente para iniciar un trámite judicial. Los abogados conocen la ley y los tipos de delitos y esto le puede ayudar a “identificar” las acciones delincuenciales pero eso no es suficiente.

¿Por qué? Porque sencillamente son indicios. Los testigos o testimonios de los casos de corrupción están presenciando “parte” de una realidad empírica incipiente, y no la total. O sea la “punta del iceberg”. Los abogados necesitan acontecimientos contrastados y probados para poder tramitar las denuncias. Las pruebas vinculantes no bastan con ser deductivas o de expresión y en base a sus criterios como testimonio. Se necesita una base sólida e inductiva documentada en el medio más preciso.

Si usted es testigo de “algo” y no solo se limita como observador de una realidad velada, sintiendo la pulsión reveladora que le eriza los “pelillos del brazo” y la respiración se le paraliza durante cinco segundos… y un pensamiento instantáneo le pasa por su mente: -¡Aquí pasa algo esto no es normal!- Será entonces cuando su inconsciente se active.
Vamos a llamarlo: “el sexto sentido de los denunciantes de Corrupción”.

Recuerde el principio de éste artículo, el delito es una acción antijurídica, imputable, culpable, ¡que se aprende! Los delitos antes de ser denunciados deben ser estudiados por “criminólogos”. Muchos o casi todos los abogados penalistas, tienen títulación de criminología. Pero no es lo mismo que un criminólogo. Precisamente ese es el eje de acción entre el delito y la policía judicial, antes de pasar por sus abogados.

Ustedes si ven conductas inapropiadas “fuera de la norma” no vayan a denunciar sin más. Lo primero no es un abogado. Sus abogados no investigan. El abogado asistirá un proceso judicial si lo hubiere y asesorará en todo el procedimiento. Casi todos proceden así, menos los corruptos cuando aparecen.

Por lo tanto y detallando que usted todavía no es “víctima de corrupción” sino testimonio vinculante a una acción “presuntamente” ilegal y fuera de la norma; ¡que aún no ha denunciado! controle sus impulsos.

Otra de las cuestiones importantes, es que cualquier ciudadano puede denunciar, pero no tiene porque estar vinculado a la denuncia si esta no se ratifica. Y créame, que con ello se ahorran muchos disgustos o no. Otra cosa es que esta sea admitida.

Dicho esto, no estaría de más que le diera un repaso al código penal, antes de establecer contacto con un profesional de las leyes. Debería conocer sus derechos, y los derechos que se vulneran en las acciones que usted a presenciado para que la comprensión entre sus abogados y el “denunciante” estén en sintonía en un mismo canal.

Si un posible denunciante se prepara para la acción antes de recurrir al contacto con su abogado, podrá prevenir acciones secundarias que “posiblemente” surjan en el primer contacto. Seguramente que se le llenará la cabeza de preguntas.

AbogadosLa primera es la más importante: ¿A qué abogado debo recurrir? Sin duda es la primera respuesta compleja que debemos hacernos antes de lanzarse a la búsqueda en Internet, porque desde la experiencia de las víctimas de corrupción no le aconsejaríamos algunos abogados de los que luchan por ella por diferentes razones.

Una de ellas es que; los abogados que luchan contra la corrupción suelen investigarles para ver sus fortalezas y debilidades. Investigarán las pautas y procedimientos del mismo. Harán un perfil. Y créame hay una serie de protocolos dentro de la abogacía que pueden perjudicar más su caso. 

Aunque ese camino deberá recorrerlo por usted mismo/a dado que cada caso o posible expediente son acontecimientos nuevos o que pueden guardar relación con algún otro caso anterior. En tal caso, antes de buscar abogados busque los “delitos” en la crónica de éste u otro país, y aprenda lo que le sea conveniente para entender su caso y trasmitírselo a sus abogados.

Contrarrestrar información de implicados; directos o indirectos; opiniones, sociedad etc, es fundamental. 

Primera sugerencia: Emplee “la técnica de investigación”, antes que el contacto.
Busque a expertos en su materia. Le sugerimos que visite el apartado de Técnicas de investigación en la sección de la web Osint, Criminalística y Forensic del menú Utilidades, o vaya directamente a Internet. Busque información precisa y contrástela con la que obtiene. Los resultados pueden cambiar notoriamente el rumbo de su denuncia y de su vida. Comprobado!

Ya conocen las opiniones que una víctima de corrupción puede tener de “algunos” abogados y esto es debido a no informarse antes. Tampoco se deje influenciar por ellos. Pero paradójicamente son los expertos en materia. A la hora de buscar abogados, busque entre todos.

No se deje influenciar por los resultados obtenidos en otros expedientes. En ocasiones, lo que a unos les funciona a otros no. Y con esta opinión no queremos influenciarle a que no intente contactar con el que le parezca más oportuno o le aconseje. Solo queremos ser realistas. Las personas aprenden de sus errores y los abogados también. Y la corrupción por supuesto.

Esto puede resultar un “hándicap” para los profesionales que hayan tenido o tengan experiencias con la corrupción. O se animan a luchar contra ella o derivan el caso a otro experto. Todo puede pasar.

Es importante darles una segunda sugerencia: Un abogado que le ayude a denunciar una acción corrupta, “no es un héroe” solo es una persona con conocimientos en derecho. ¡No deposite plenas confianzas en su abogado! Con esta sugerencia no le decimos que desconfíe de él, hacemos alusión a que la corrupción es capaz de contaminar cualquier espacio legal y/o social. A veces los abogados resuelven casos en los “bares” sin que sus clientes se enteren. Otras la corrupción emplea extorsión económica o favores para obtener ventaja y algunas veces emplea la fuerza y esta puede aplicarse de muchas maneras, inclusive la Comisión por Omisión y usted ni se entera haciéndole perder el tiempo, el dinero y el caso.

Si un abogado hace mal su trabajo, el que paga las consecuencias, ¡es usted!

Recuérdelo su abogado no es un héroe, es una figura legal tan vulnerable como lo puede ser usted. Para no llevarse decepciones sea prudente. Cuando acuda a su abogado recuerde que el éxito no recae en él, sino en la ejecución del propio sistema del poder judicial. Y otra cosa; “no todos los abogados son iguales así que a lo mejor no pasa por lo que otros/as hemos pasado”.  Lo mejor es aprender de su caso y contrastarlo después con otros. ¡Con esto lo que pretendemos es animarles a denunciar la corrupción! Pero si se gasta unos tres mil euros en una denuncia recuerde que las minutas de los abogados que defenderán la inexistente “corrupción”, suelen ser de hasta cuarenta mil euros más comisión.

 

Puntuación: 3.5 de 5.