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Cuando un hermano te vende ante el “cariño” de la corrupción.

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Cuando un hermano te vende ante el “cariño” de la corrupción.

 

Hace unos días hablé con una denunciante de corrupción popular. (No diré su nombre) Le pregunté cómo estaba ante la precaria vida que lleva por haber denunciando una trama de corrupción política, y haber sufrido y perdido por completo el control de su vida, por causas provocadas por corruptos que quieren impedir que la corrupción salga a la luz, o por la venganza de haberla destapado.

Me dijo que se estaba tomando unas pastillas para impedir su propio suicidio tras la depresión que sufría, lo cual ante su comentario le conteste irónica y con desdén: -¿Por casualidad no sabes si hay algunas pastillas para evitar que me convierta en una psicópata y vaya a cargármelos a todos?-.

¡Claro! Estos comentarios son simplemente sacos de rabia o irascibilidad, que una descarga por la impotencia que se sufre ante la injusticia social y judicial que sufrimos los denunciantes de corrupción.

A diferencia que mi amiga, yo no quiero ser popular. De hecho lo que denuncio a pesar de que es un bien común, lo hago también por un interés personal. Recobrar la vida que enterraron por centenares de millones…

Si ya de por si, enfrentarse a la corrupción es lamentable, ¡imagínense! cuando se enteran que su propio hermano conspira con su enemigo para arrebatarle sus derechos, por el acuerdo de conseguir unos millones a costa del silencio y la vida de su hermana.

¿Quién resulta más miserable? el corrupto, el corruptor, o el impaciente inútil que lleva la misma sangre que la víctima, y se piensa que toda esa realidad, no va a salir nunca a la luz porque hay dos reyes involucrados en la causa. ¿A caso seré yo la miserable por pensar que existe eso que llaman justicia?

Es tan grande la decepción que algo así produce, que no puedo escenificar en mi rostro la expresión de tristeza y traición que he sufrido por esta persona, provocándome repulsión solo de pensar que llevamos la misma sangre. 

Entienden el comentario que le hice a mi amiga ahora… Yo no tengo valor para hacer algo así, porque creo que la justicia tiene que llegar. Llevo sufriendo el acoso intensivo de profesores de universidad, que se dedican a la publicidad, el marketing y las relaciones públicas, catorce años. Roban, y como son “super”… pues parece que no hay quien los pille. 

Pero la realidad es otra. La realidad siempre es que !el dinero lo puede todo! y la justicia a veces se pierde en el camino que va a la casa de la moneda.

Mi amiga ha sufrido situaciones muy complejas que a veces la gente de nuestro entorno, no llega a comprender por más que lo intente. Ahora cuando se que mi entorno familiar me ha vendido, entiendo que ese mismo entorno no me haya comprendido. Mejor dicho; no le sale a cuenta comprenderme. 

El dinero tiene un A.D.N implacable e incombatible, y más fuerte que el de tu descendencia. ¡A la vista está! 

Cuando hablo con mi amiga, (denunciante de corrupción) siento que es la única persona que me ayuda y me comprende, y no es de extrañar. Pues ambas sabemos lo que se sufre en estas situaciones. 

Con nuestro dolor, a veces hacemos “coñas” y rivalizamos a ver quien a sufrido más… ¿Es o no es deplorable vivir una situación así? A diferencia que ella, mi caso está en los juzgados, y lo han retenido más de doce años para que prescribieran los delitos penales y darme una indemnización  para callarme la boca, y carpetazo judicial.

La verdad… la conoce mi amiga, la que ha aguantado horas y horas por teléfono, escuchando como entraban en mi casa y rebuscaban en mi despacho, me intervenían el ordenador, el móvil, o me intoxicaban, entre otras hostilidades. ¡Y yo sin saber que mi hermano estaba involucrado!

¡Esa verdad que sufrimos los denunciantes de corrupción…! no llega nunca a los medios de comunicación. Por eso cuando veo todo lo que he sufrido por defender mis derechos, y he luchado contra la inmunidad de los tratados “reales de Viena” que inmunizan a los reyes de toda responsabilidad legal o judicial, pienso en mi hermano, y en el plan de pensiones que se ha fabricado a costa del ensañamiento que he sufrido para que él tenga una vejez placentera, a costa de mi vitalidad y de la madurez de mi vida. 

En fin, sigo luchando hasta conseguirlo! Puede que algún día se enteren de la causa, pero no de la causante. Por cierto…  antes de despedirme:

victimasdelacorrupcion.com-¡Paco!- A ti te gusta Lorca, tanto como los rubios con ojos azules… Y a mi me gusta Cyrano de Bergerac, porque su nariz me inspira.
Por eso te dedico esto:

Duelo en el Palacio de Borgoña entre Bergerac y un bárbaro patán… (como tú)

-Qué queréis decir con eso?

Eso, es el título.
Permitidme elegir la rima.
¡Vamos allá!

Tiro con gracia el sombrero
y muy gallardamente
de mi capa me libro sonriente
y, ágilmente, mi espada requiero.

Como Scaramouche, ligero,

valiente como Espartaco,
yo te prevengo, bellaco,
que al finalizar te hiero.

Una denunciante de corrupción.

 

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